Cuando la piel del rostro necesita una valoración especializada
A veces el espejo tiene menos piedad que un editor en cierre: no negocia con brillos extra, rojeces testarudas o granitos que aparecieron sin invitación y se quedaron como inquilinos…
A veces el espejo tiene menos piedad que un editor en cierre: no negocia con brillos extra, rojeces testarudas o granitos que aparecieron sin invitación y se quedaron como inquilinos…